Contabilidad y Finanzas

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Estado de resultados

Incluye el componente operativo (ventas, costos y gastos), el financiero (rendimientos, aprovechamientos y gastos financieros), el tributario (provisión para impuestos) y los excedentes (utilidad del ejercicio).

El primero son los ingresos y egresos del objeto social de la empresa. El segundo, los ingresos no operacionales o rendimientos en actividades no propias del objeto social y los costos de financiamiento. El tercero, los gastos por impuesto sobre la renta y complementarios. El resultado final es el excedente o utilidad del ejercicio a favor de los asociados.

El estado de resultados fija la capacidad de los activos para producir rentabilidad. Si las operaciones son exitosas generan beneficios líquidos para el pago del costo promedio de capital, o sea, el costo financiero, el costo de retribuir los aportes (dividendos), los impuestos para el Estado y el crecimiento patrimonial (reservas).

En las empresas de producción, los factores generadores de fondos son los activos fijos que producen bienes o servicios para colocar en el mercado. Los activos efectivos, inversiones, gastos pagados por anticipado y otros activos son improductivos porque no están comprometidos directamente en la producción de la renta.

En el pasivo (externo e interno) aparecen las fuentes de financiamiento que demandan costos. De allí, que se debe guardar justa proporción, entre lo que se produce y lo que se debe pagar.

El estado de resultados es otra forma de presentar los sacrificios y los beneficios que se hacen en la empresa. Cada uno de ellos debe estar plenamente justificado en su naturaleza y proceso. De lo contrario, son susceptibles de modificaciones mediante políticas de racionalización o cambios en los procesos.

En muchas empresas la actividad financiera o no operacional es la que contribuye a mejorar los resultados de la gestión. Particularmente en épocas recesivas, la actividad principal no es rentable y el gerente debe recurrir a otras alternativas de inversión para mostrar resultados.

De otra parte en el estado de resultados, se debe analizar, con especial atención, el desempeño empresarial, a través del crecimiento en las ventas (volumen y pesos). Este elemento influye en toda la estructura, exigiendo mayor capital de trabajo operativo (inventarios, cartera) y de inversiones productivas (estructura física) que deben ser financiados con recursos del corto o largo plazo, tal como se expone en el análisis vertical.

Es importante centrar éste análisis en las cuentas más representativas de ingresos y egresos, complementado con relaciones así: por cada peso de sueldos cuántos pesos en ventas se colocan en el mercado. A nivel no operativo, hallar la rentabilidad de las inversiones y compararla con la que producen las operaciones corrientes de la empresa.

También es oportuno conocer la composición de las cuentas principales para establecer su comportamiento en el tiempo. Ojalá, compararla con la participación sectorial para identificar debilidades o fortalezas en el manejo de ventas, costos y gastos.

Además, observar la relación que existe entre los gastos de operación (administración y ventas) y el costo (desempeño en ventas y utilidades) por ser éstos elementos, apoyo logístico para la generación de renta y de beneficios.

En resumen, el estado de resultados revela el desempeño de la gestión, durante un ejercicio donde se conjugaron sacrificios y beneficios y por lo tanto, se  debe comparar con las políticas adoptadas, puesto que se trata del resultado de una mente innovadora que está al frente de una empresa.

 

El resultado neto del estado de resultados (operativo y no operativo) genera el valor que se consolida en el balance general como: excedentes sociales o utilidad del ejercicio. La provisión para impuestos es objeto de la operación específica de la tasación de impuestos.

Updated: 28/05/2013 — 6:15 PM

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